ALBERTO ESPEJO
Guitarra

Bebió de varias fuentes, bebió del rock, bebió del flamenco, bebió del tango y también bebió de todo lo que se le cruzó. Éste aprendizaje lo convirtió en un bebedor melómanocrónico y así abrazó a la guitarra. Es de su preferencia, ser bebedor conocido antes que alcohólico anónimo. Amante de la mala vida, como bien vio desde la cuna disfrutar a su querido viejo, y también amante de las mujeres voluptuosas con generosas curvas.